Educación evolutiva

Vivimos un tiempo en el que todo es cambiante. Hay cambios en el lenguaje de la comunicación y la manera en que nos relacionamos, ha cambiado cómo accedemos a la información.

Pero toda esta evolución que va a un ritmo frenético tiene que llevarnos a la pregunta de si la educación y el aprendizaje va a la misma velocidad con la que se transforma todo.

La adaptación humana es biológica y nunca podrá competir con la velocidad tecnológica.

La visión de este mundo cambiante tiene que plantearnos preguntas que pongan de manifiesto ¿cuál es el gran desafío al que hoy nos enfrentamos en el sector educativo?

Ahora mas que nunca hay que abrir diálogos que dirijan al intercambio de ideas, que faciliten el aprendizaje y la manera en que podemos asimilar nuevos conceptos con rapidez.

Está demostrado que aprender algo cuando lo vives, lo experimentas, lo compartes y lo resuelves, se fija mucho mejor en nuestro cerebro que aprendizajes de recepción de información.

El desarrollo de la personalidad de nuestros alumnos es muy diferente a la de

generaciones anteriores, ellos coexisten constantemente con los cambios.

Algo bueno tienen ellos y es que van a vivir con más frecuencia cambios muy grandes de todo tipo cada vez en menos tiempo y eso les puede permitir ser partícipes de esos cambios.

La educación hoy día tiene que ayudarnos a ser felices, tiene que enseñarnos a disfrutar y sobre todo, tenemos que ser creativos en la enseñanza para ser verdaderamente efectivos en el aprendizaje porque el mundo que conocemos nos obliga cada vez más a transformarnos.