¿Quiénes somos?

El Colegio Internacional  G. Nicoli es fruto de la colaboración de las Hijas de la Caridad (antiguas titulares del Colegio San Diego y San Vicente) y del Colegio Internacional J. H. Newman de Madrid. A raíz de proyectos comunes que desarrollan desde hace varios años han constituido conjuntamente una nueva Fundación que tiene como fines principales la educación de niños y jóvenes y la promoción cultural y social de las nuevas generaciones.

Desde el año 2018, el nuevo Colegio Internacional G. Nicoli pretende ser una referencia educativa en el centro de Madrid y para ello ofrece un proyecto ambicioso en todas las etapas educativas desde los dos años hasta los 16 y siguientes. Se trata de un centro concertado bilingüe,  configurado para escolarizar a más de 800 alumnos en Educación Infantil, Primaria, Secundaria y Formación Profesional que apuesta por la excelencia educativa acompañando e impulsando el crecimiento de cada alumno y de toda la comunidad del centro (profesores, familias…). La unidad educativa en todo el recorrido formativo, la innovación metodológica, la integración de las TAC, la pasión por la belleza, la educación en la razón e interés por la realidad son los ejes principales de este nuevo proyecto educativo.

En todo el recorrido el centro de nuestra propuesta educativa persigue educar enseñando. Pensamos que es precisamente a través de los propios contenidos académicos como se responde a las preguntas y el deseo de conocer que la realidad despierta en los alumnos. Por ello también apostamos por el método de aprender trabajando en la Formación Profesional, donde desde el primer día los estudiantes se responsabilizan de tareas propias de su oficio y asumen retos e iniciativas empresariales acompañados por los adultos que les ayudan a formarse.

La sede del colegio sita en la calle Eduardo Dato de Madrid, tiene una edificación que data de principios del siglo XX, fruto de la amistad de los Marqueses de Vallejo, Don Diego y Doña Nicolasa, y de las Hijas de la Caridad. Son más de 12.000m2 en pleno centro de Madrid desarrollados en tres plantas en torno a dos grandes patios ajardinados. La arquitectura de la construcción se está remodelando en un ambicioso plan de tres años, con el objetivo de dotar al centro de instalaciones modernas acometiendo un proyecto de envergadura con diferentes actuaciones.

El nombre del centro es en honor a la beata Giusspina Nicoli, una mujer italiana emprendedora que como Hija de la Caridad dedicó toda su vida a la enseñanza y educación.

Dotada de grandes aptitudes para ello, ha sido pionera en la atención y el desarrollo del aprendizaje principalmente de los jóvenes; su método despertó gran interés y fue un punto de referencia tanto para educadores como para iniciativas posteriores.

Origen e Historia

El Colegio San Diego y San Vicente se funda como Asilo de San Diego y San Nicolás en 1905 para dar alojamiento y educación a niñas huérfanas y pobres. La iniciativa de su fundación parte de los marqueses de Vallejo, Don Diego Fernández Vallejo y su esposa Doña Nicolasa Gallo Alcántara.

Don Diego, riojano de origen y afortunado hombre de negocios, ha reunido una gran fortuna que va a dedicar en gran medida a obras de caridad. El colegio es encomendado por los marqueses desde su fundación a la Compañía de las Hijas de la Caridad, que lo han regentado hasta la actualidad. En sus primeros años de vida, el Asilo de San Diego acoge a 200 huérfanas a las que da una formación académica y humana. Inspirándose en los métodos pedagógicos de Andrés Manjón y de Manuel Siurot, las Hermanas van desarrollando una labor educativa ilusionada y constante que no deja de dar frutos, al tiempo que el prestigio del colegio aumenta.

En 1936, la Guerra Civil supondrá un trágico Aarón en la actividad educativa. El edificio es confiscado por las autoridades del Madrid republicano y destinado a cárcel. El final de la guerra verá la recuperación del edificio por parte de las Hijas de la Caridad y la restauración de las originales tareas docentes. En las décadas siguientes, el colegio no deja de crecer. En él situarán las Hijas de la Caridad su Casa de Estudios para novicias, al tiempo que abren la enseñanza reglada a alumnas externas. En sus aulas se instalará la Escuela de Magisterio de la Iglesia y una Escuela de Asistentes Sociales. Se establecerán estudios de Bachillerato y de Formación Profesional (rama administrativa). Y todo esto sin abandonar su compromiso social con las niñas de familias humildes (manteniendo el internado original) ni su vocación de educación elemental, manteniendo siempre aulas de educación primaria y, posteriormente, de EGB.

La reestructuración de la oferta educativa de las Hijas de la Caridad y las necesidades de espacio harán que el centro abandone muchas de estas actividades y readapte sus enseñanzas. Con la aprobación de la LOGSE, el colegio de San Diego establecerá su estructura educativa actual: educación infantil, educación primaria y educación secundaria obligatoria (ESO). Actualmente cuenta con casi seiscientos alumnos distribuidos en los distintos cursos a los que hay que sumar otros doscientos de Formación Profesional de las ramas de Restauración y Cocina, Actividades Físicas y Deportivas, Informática y Profesionales de Ayuda a la Dependencia.