Un estudio reciente valoraba el trabajo cooperativo como medicina emocional que ayuda a la persona a sentirse realizada, integrada y potencialmente útil.

Carlos, nuestro profesor de secundaria se le ocurrió, primero como reto personal escribir una novela “Dioses, por voluntad” pero luego pensó que si la trabajaban en clase podría fomentar la lectura y crear una serie de actividades colaborativas en torno a ella que ayudara a los alumnos a reforzar el aprendizaje. Las actividades cooperativas son un trabajo trasversal que beneficia, refuerza y asientan el aprendizaje, por ello en el aula se debaten capítulos, se reflexiona sobre ellos y se opina en público, pero Carlos lo explica mucho mejor en este vídeo.