Algunos de los alumnos se refieren a estas sesiones como “un espacio de libertad y diálogo en el que aprendemos a conocernos a nosotros mismos”. ¿Será cierto que la próxima pandemia que nos espera es la de la salud mental? El trabajo interior puede ayudarnos a no contagiarnos esta vez.

El proyecto tutorial que se está llevando a cabo por primera vez en la Formación Profesional del Colegio Internacional G. Nicoli denominado «Feed the flame» consiste en desarrollar sesiones de tutoría de una hora semanal con cada grupo, donde invitamos al alumno a realizar un trabajo interior a través de una serie de preguntas que todos responden por turnos. La respuesta ha de darse después de 30 segundos de riguroso silencio para la reflexión, con un escrupuloso respeto al compañero y expresando lo que cada uno desee compartir desde su propia experiencia personal. No se dan opiniones, ni consejos no solicitados; tampoco se juzgan opiniones diferentes. Ellos mismos se asombran de escuchar lo que piensan sus compañeros y profesores; de compartir opiniones; de sentirse identificados con quien menos lo esperaban.

Los temas que se abordan van desde el conocimiento de uno mismo en todas sus vertientes (física y emocionalmente, el pensamiento y la conciencia, trascendencia, traumas y miedos, etc.), hasta el aprovechamiento del tiempo, la libertad, el descubrimiento de talentos, el proyecto de vida, la muerte y el final de las cosas, y el amor que todo lo salva. Este es el hilo conductor que vertebra las sesiones, planteadas en algunos ciclos como recorrido de dos cursos y que van discurriendo en cada grupo por los meandros que a veces nos desvían del cauce principal según el perfil, intereses y nivel de cada uno.

Con esta dinámica conseguimos, no sólo que exploren en su interior para encontrar sus propias respuestas y hacer ese trabajo interior tan inusual, sino también, que trabajen y vivan el silencio, tan poco usual en ellos. A la vez, trabajamos la comprensión y expresión lingüística, la atención, logramos que se escuchen entre sí, que respeten el turno al hablar, que contengan el comentario fácil e irreflexivo y que cada uno custodie amorosamente lo que cada cual quiera generosamente compartir.

A continuación, recogemos algunas de las respuestas que los alumnos han ofrecidos en sus sesiones:

Tras preguntarse “¿quién soy yo?”, algunas reflexiones fueron: «La combinación de un cuerpo y un alma», «un alma encerrada en un cuerpo», «una conciencia», «un ser que ha venido a este mundo a aprender»…

A la pregunta de “si soy algo más que un cuerpo, ¿qué es ese algo más?”, algunos contestan: «Un espíritu», «un alma», «sentimientos, personalidad, conciencia, deseos, miedos»…

Sobre “la conciencia” afirman que es: «La voz interior que nos da el criterio para mejorar en la vida», «el criterio que nos diferencia», «el nivel de evolución de cada uno», «la capacidad para entender todo alrededor», «lo que nos hace más “humanos”…

Cuando abordamos el tema de “qué es la muerte”, las respuestas fueron: «un aprendizaje», «un reseteo», «un despertar», «un nuevo inicio o un nacimiento», «un apagón», «un tabú», «una oportunidad»…

 

Eva Mª Vázquez Pozón

Profesora de FP y FPB