Uno de los principales beneficios de aprender un segundo idioma a una edad temprana es que la capacidad de aprenderlo y entenderlo es mucho más rápida y sencilla que en edades más adultas. Los niños tienen más tiempo para aprender, menos inhibiciones y un cerebro mejor diseñado para el aprendizaje de idiomas. Asimismo, el aprendizaje de diferentes idiomas ofrece numerosos beneficios para los niños en su desarrollo personal.

La estimulación cognitiva temprana, el aprendizaje de un idioma desde niño, ofrece beneficios cognitivos a la persona que pueden ayudarle en la adquisición posterior de otros idiomas. Por ejemplo, le da una mayor capacidad de comprensión fonética, una mejor estructura mental y ayuda a impulsar su desarrollo cognitivo, lo que ayuda a su progreso académico.

La introducción de un segundo idioma puede iniciarse desde los primeros días de vida del niño en casa. En las familias plurilingües, por ejemplo, los padres hablan a los niños en dos idiomas desde el nacimiento y, así, aprenden ambos sin problema.

El estudio del inglés desde pequeños, permite que los niños desarrollen una mejor pronunciación, más parecida a la nativa del idioma. Además mejora las habilidades comunicativas y también promueve una visión global e intercultural del idioma en cuestión.

Para un correcto y adecuado aprendizaje del idioma, debemos introducirlo en su contexto y ámbito habitual: el juego. El juego en los niños es la base del aprendizaje. Los niños son niños y no podemos pedirles que estén sentados escuchándonos todo el tiempo. Necesitan moverse, tocar, jugar, hablar, relacionarse. Los juegos son una excelente estrategia para mantener atentos a los estudiantes de todas las edades, pero especialmente a los más jóvenes. Las simulaciones, los juegos de rol, las discusiones, los juegos de investigación, los acertijos e incluso los juegos de palabras pueden ayudar a desarrollar la gramática y el vocabulario.

Finalmente, destacamos que el estudio de una segunda lengua favorecerá la pérdida de vergüenza y aumentará la confianza en sí mismo. Esto es algo que puede mejorar enormemente las habilidades tanto de comunicación como las sociales en el futuro. Varios estudios han demostrado que, además de mejorar las habilidades de resolución de problemas, los niños bilingües o los niños que aprenden inglés desde una edad temprana, son mejores para planificar, concentrarse y realizar múltiples tareas. Uno de los beneficios más emocionantes de aprender Inglés a una edad temprana es poder comunicarse con más personas de culturas diferentes. Estos niños tendrán oportunidades increíbles de viajar por el mundo y conocer otras culturas.

Dee Sweeney

Profesora de Inglés (Primaria)