EMAT (Entusiasmat) es un programa didáctico-pedagógico creado por TEKMAN EDUCATION para el aprendizaje de las matemáticas con el que comenzamos a trabajar hace 7 años. Está basado en la Teoría de las Inteligencias Múltiples y en el juego como método de aprendizaje, y ofrece una metodología lúdica, dinámica, práctica y diversos recursos para que los alumnos se encuentren motivados.
Uno de los aspectos más positivos de este método y que más nos gusta es que es un programa cíclico, que se adapta a su nivel madurativo y los conceptos matemáticos se van afianzando año tras año.
Una parte fundamental, y que a los alumnos les encanta, es el método de estimulación temprana con el que iniciamos las sesiones a diario. Consiste en pasar una serie de bits matemáticos (números, figuras y cuerpos geométricos y operaciones) que tienen como objetivo conseguir que los alumnos desarrollen una base útil para futuros aprendizajes. Tras el pase de bits realizamos el conteo ascendente y descendente del 0 al 10, acompañado de los dedos. Este conteo no se realiza al azar, los dedos de la mano tienen una posición concreta para cada número. Esto nos va a facilitar el conteo posterior de cualquier objeto y conseguir que adquieran un dominio de la secuencia numérica.
El proyecto incluye, además de los cuadernos de trabajo, un estuche con material para cada alumno. También cuenta con los “Matijuegos”, que son divertidos juegos de mesa que proporcionan al alumno la oportunidad de practicar habilidades matemáticas y de afianzar los aprendizajes adquiridos mediante el trabajo cooperativo.
Uno de los pilares fundamentales de este método es el aprendizaje manipulativo, que se lleva a cabo a través de juegos y actividades experienciales. Se trata de un aprendizaje sensorial que permite a los alumnos pasar del pensamiento concreto al abstracto. Se trata de un método muy lúdico, donde los alumnos siempre están a la expectativa y no pierden el interés por las actividades que estamos realizando.
Al trabajar desde diferentes perspectivas fomentamos el aprendizaje de todos los alumnos y respetamos el ritmo de cada uno de ellos.
Son muchas, variadas y divertidas las actividades que se trabajan para llegar al aprendizaje final. Ellos participan, manipulan, experimentan y disfrutan del proceso. Con este método, el profesor deja de ser el centro de atención para pasar a un segundo plano, ofreciendo a los alumnos situaciones de aprendizaje que le lleven a descubrir por sí mismo.
Mercedes Agustí
Profesora de Educación Infantil